Proyecto Ser Digno

Acerca del proyecto

Para empezar a trabajar tenemos que entender que, LA REALIDAD MENTAL DE CADA PERSONA, define el modo en que interpretaremos el mundo y no al revés. Es por eso que, para ayudar a una persona con autismo, primero debemos aprender cómo es que perciben, cómo es que experimentan y cómo es que se sienten.

Para esto no hay fórmulas prestablecidas, ni estructuras clásicas que se puedan estandarizar. Hay que saber de sus orígenes, su sintomatología, analizar las funciones específicas de sus conductas, comprender y detectar cuáles son las herramientas de las que carece.

Captar el tipo de procesamiento sensorial que posee, su particular manera de comunicar, y todas las características cualitativas que el cuadro de cada uno presente.

Estas terapias son domiciliarias e intensivas, como describe Ivaar Lovas, por las peculiaridades de estos cuadros. En el 75% porciento de las personas afectadas, el mayor impedimento está en aprender del ambiente natural, su casa.

Por lo cual, en un principio, es necesario artificializar este proceso dentro de la misma, para luego trasladar lo aprendido al mundo (proceso de generalizacion).

Desde estas concepciones y teniendo a los padres como los primeros maestros, es que desarrollamos un programa en los domicilios. De este modo, aunque la tarea la lleve a cabo un profesional capacitado, la familia participa y aprende. Esto es condicion fundamental para el éxito del tratamiento.

Lo que perseguimos es que éstos niños, jóvenes y adultos puedan autovalerse en una cultura con códigos y pautas sociales compartidas y consensuadas. Desde las posibilidades de cada uno, siendo funcionales dentro de sus vidas y dentro del esquema familiar. Y desde ahí no poner techo, o tiempo a su posibilidad de SER DIGNO en su vida.

En cuanto a los profesionales de la salud mental que no son especialistas en el tema, el desafío de saber cómo manejar a un paciente con autismo es especialmente difícil debido al gran abanico de variables que nos ofrece el cuadro, que son tantos como personas con éste trastorno existan.

La falta de conocimiento y o experiencia en el tema y la demanda que aparece como urgente en los padres y/o educadores a cargo del niño, son los primeros indicadores de la complejidad del tema.

Esto pone de manifiesto la carencia en la información adecuada y el desierto en el que se encuentran quienes deben asumir el compromiso de tratar a una persona de éstas características radicalmente atípicas.

Herramientas y método de trabajo

Usamos programas de trabajo reeducativo – terapéutico domiciliario basado en técnicas A.B.A (análisis del comportamiento aplicado), V.B (comportamiento verbal) asociados con distintas estrategias de intervención destinado a niños, jóvenes y adultos con necesidades educativas y terapéuticas especiales derivadas de déficit cognitivos y sensoriales, dificultades en la conducta, déficit sociales e independencia de la vida diaria.

Nuestra modalidad de trabajo está basada en las teorías cognitivo–conductuales, técnicas A.B.A., V.B., TEACH, SISTEMAS ALTERNATIVOS DE COMUNICACIÓN, TERAPIAS SENSORIALES, etc. que desde los años 60 a la fecha, y de modo exitoso, están comprobadas y ratificadas por la comunidad científica mundial.

Existen muchísimas razones por la cual la metodología A.B.A. ha sido efectiva en el uso con personas con N.E.E., pero dos de las más importantes son las siguientes:

  1. Ha demostrado ser efectiva en gran variedad de sitios: hospitales psiquiátricos, escuelas y en las actividades de la comunidad en general.
  2. Ha demostrado ser confiable y tiene validez con el elemento más importante que caracteriza a la terapia conductual: “SER OBJETIVA y PODER SER OBSERVADA”.
  • A partir de aquí se le asigna un equipo a cada familia
  • Un Coordinador del mismo.
  • Se arman diferentes estrategias de comunicación que posibilitarán que la tarea esté regulada y supervisada de modo permanente.
  • A su vez se traza el plan de trabajo que desarrollará el equipo y la familia, y cuál será el rol de cada uno.
  • Se prepara un espacio de trabajo dentro de la casa que asigna la familia.
  • Se organizan cajas con los materiales a utilizar en la tarea para cada programa, los que se ordenan y reorganizan de modo permanente.
  • Se organizan reuniones periódicas de evaluación y supervisión de la programación de trabajo del equipo, reuniones con la familia para ir evacuando dudas y teniendo en cuenta todos los requerimientos que se van presentando, tanto por las necesidades de la persona, su momento evolutivo, o las necesidades familiares.
  • Se van revisando a través del análisis del comportamiento aplicado todo lo que corresponda hacer para mejorar cada día todas las áreas del desarrollo de la persona; esto incluye las visitas a los médicos neurólogos y psiquiatras con los que se establece una comunicación fluida y eficaz con el fin de colaborar con el equilibrio permanente entre todas las partes que se relacionen con la persona que se está tratando.
  • En los casos que hay asistencia a instituciones educativas, sociales etc., se les da contención y acompañamiento para la adecuada inclusión. Si es necesario se les otorga un integrador del equipo para el acompañamiento, y se supervisa también esa tarea.
  • A medida que pasa el tiempo, y a través de las diferentes evaluaciones que se realizan, se reveen las cargas horarias en el trabajo, la inclusión de nuevas tareas como actividad física, natación, club, colonia de vacaciones, participación en diferentes eventos, salidas sociales, terapias en consultorios, participación en grupos terapéuticos para el aprendizaje de habilidades sociales, que corresponden también a nuestro proyecto, etc. Todo adaptado siempre a las necesidades y posibilidades de cada uno.